Thelma Kirsch


Thelma Kirsch

 

Tan sólo un relato

 

Si,

 me encontraba en un café, de aquellos que se llenan por la tarde.

 Te sentaste frente a mí con una nuez entre las manos,

 la envolvías con celofanes de caricias.

 

Eras dueño del cascanueces y yo te imitaba,

 tomé mi corazón.

 

El crujir rompió el silencio en el que masturbaste mi sueño,

 yo sangraba sobre el mantel a cuadros –quien amablemente-

escondió las manchas inesperadas.

 Tú, confeso.

 

La carne de la semilla se encontraba expuesta junto a la mía

 en esa habitación sin rincones, de diámetro indiferente;

 una crisálida a quien tan sólo yo pude inventar.

 

Fue sencillo:

 el asesinato se había consumado.

 ¿Lo ves?

 El mantel sirvió de manto a un cielo sin luna-sin azul,

 el aroma fue sonido

 y la víctima:

 esa…

¡Que más da!

Marta Guglieri


Le llevó mucho tiempo escribir esa nota, años de incesantes desencuentros, innecesarias soledades, evitables silencios e imperdonables descuidos.

 Había convivido tanto con el desamor que por momentos lo creía el único tipo de amor disponible. Un amor cotidiano, de tiempos gastados, con noches de lunas rotas, al ritmo de la insoportable monotonía.

 Pero no podía con esa amante empedernida, que la única manera de comprender la vida era a través de la pasión, que no resignaba su alma a un puñado de perdidas ilusiones, a una vida gris, con la única certeza del fracaso y la insistente sensación de un final interminable.

 Ya no había nada que pensar y mucho menos que sentir.

 

“Me fui, me fui para siempre.

 Te amaba.

 

Sonia”

 

Y se marchó, en busca de algo tan verdadero como incierto, tan desconocido como suyo.

 

Marta Guglieri

Rubén Vedovaldi


LA PREGUNTA

 

Un filósofo se mira en el espejo y piensa:

-Soy una forma sin fondo – (porque en su humano cuerpo no ve fondo)

 Entonces cierra los ojos y ahora piensa:

-Soy un fondo sin forma – porque en su humana mente no ve forma.

 Entonces abre un ojo y deja el otro cerrado. Y ahora se pregunta:

-¿Soy fondo con forma o soy forma con fondo? Porque ahora con un ojo no ve dónde termina su forma y comienza su fondo y con el otro ojo no ve donde termina el fondo y comienza su forma. No sabe qué pensar.

 Entonces se mira el rostro en el espejo Se piensa, con los ojo cerrados. Se mira con los ojos abiertos y concluye:

-Soy una pregunta abierta en sus dos extremos. Soy una pregunta que nunca empezó y que nunca terminará.

 Se pone crema de afeitar en las mejillas, se afeita, se peina, se pone el traje y sale a la calle silbando bajito una melodía cualquiera, sin pensar en nada.

 

Rubén Vedovaldi

Julia del Prado


Julia del Prado

 

MARINA DEL AYER

 

Hoy de mañana un duendecillo pone unas piedras en el ingreso de mi dormitorio. Al frotarlas viene a mí el recuerdo de un paseo a playa en esa orilla de mar, delicadeza de olor a sal.

 

Julia del Prado


SALTO

 

 

 La noche está fría y el hombre se envuelve en su manta. Su cabeza la esconde. Pretende que nadie lo vea. Sueña con ser un frejol con patas y caminar en este estado por su sala. Inicia un salto así de esa sala a la olla.

 

 

Maricel Hillairet


No existe definición capaz de completar lo que significa ser mujer, sabemos que venimos a este mundo de la costilla de un hombre, para ser amadas y respetadas por él.
Somos el origen de la vida. Somos hijas, madres, hermanas, amigas, y siempre hay alguien que reconoce en nosotras esa fortaleza innata con la que Dios nos creó.
Somos templo de virtudes que salen a la luz mientras caminamos por esta vida y más aún en los momentos difíciles nos embarga la resistencia de saber que si caemos, muchos de los que amamos caerán, y Dios nos dio la misión de mantenernos en pie por más dura que sea la batalla.
Somos Dulcinea de sueños románticos y Julietas capaz de dar la vida por amor, porque quien es Madre lo entiende, damos vida a un ser que es parte de nosotras pero a la vez es diferente y lo creamos y criamos con todo el amor que nunca pudimos sentir por nadie más. 
Mujeres, somos valientes, constantes, tenaces, impetuosas, prudentes, valerosas, vehementes, apasionadas, pasionales, sensibles, cariñosas, fraternales, bondadosas, somos lo más maravilloso de la creación.
Cuando Dios creó a la mujer su mundo obtuvo la perfección suprema.

Rubén Vedovaldi


EL NARRADOR

 

Una mosca entra por la ventana y el narrador escribe Una mosca entra por la ventana La mosca sale por donde entró y el narrador escribe: La mosca sale por donde entró. La vida sigue y el narrador escribe: La vida sigue. Cierra esa última frase entre signos de pregunta, se levanta de su escritorio y se arroja por la ventana desde el piso catorce.

JULIA DEL PRADO


JUEGOS

 
Escuché hoy la melodía claro de luna y ante mis ojos surge el tocador de mi abuela Berta. Justo un camarón inglés aparece y dice: - Ahí encima está una cajita de cuerdas. Y encima de ella unos bailarines. Tócala. Se abre. Hay chocolates de diversos colores. Me queda una fragancia y se me hace agua a la boca

MARIO MARCELO CÁCERES


Mía quería estar cerca de Dios.

Las nubes empezaron a amontonarse como queriendo ocultar la única ventana al infinito. Se sentía triste.

No se bancaba el amor.

Siempre eligió mal.

Ayer, hoy y mañana, siempre.

Llovió.

Toda la noche llovió como si alguien llorara.

Mía se puso el impermeable, salió a la vereda, se sentó en la garita de esperar los colectivos y se quedó toda la noche ahí sola,

bueno...no tanto.

Rafael Cadenas



Van de un sitio a otro midiendo, anotando, mordiendo aquí, más allá, llenos de baba de pasado, muecas, rótulos. Indician, señalan, dictan, corrigen, acosan. Ahí, dicen, está el culpable. Nuestros códigos amaestrados lo perseguirán ladrando día y noche. Ahí está, nuestros mastines olisquean el rastro sucio. Él es la mancha en nuestras baldosas. Agravia nuestra pureza. Por el mundo, siempre, con sus libros de cuentas, sus lápices perversos, sus esto sí esto no, sus autos de fe, sus pócimas vengativas, extendiendo un rojo metro sobre el cuerpo que la jauría va a perseguir.
 
 
Ahí está el que nos traicionó, dice. Escupamos, que ahí viene.
 
Espiémoslo como un solo ojo.

JULIA DEL PRADO


VAGA TRISTE

Pena tengo por el incienso con olor a sándalo y rosas rojas que pusiste en mi habitación. Se acabo. Murió. Y esa alma que no es propiamente la mía vaga triste por la casa. La veo caerse. Acudo a ella para levantarla, pero no,  no se puede. No se puede, solo en mi pupila ella surge ya en el acantilado norte que va justo a la mar. Corre, vuela. Que extraño. Ya son las 19 horas.

ALICE LIMA


FINALMENTE CAERÁN

 

He naufragado entre risas y llantos, entre luces y sombras. Con ese hastío de no saber qué hacer, de querer y no poder, o  de soltar queriendo retener. He naufragado entre frases inconclusas, de pensamientos fríos como amores antiguos. Pensamientos nocturnos, pensamientos largos, extensos que quieren  escapar hacia el infinito olvido pero se quedaron petrificados en la memoria como cuadros colgados en ambientes vacios. Y no se fueron, como me hubiera gustado. Y se quedaron pese a que están colgados y se balancean en el precipicio del olvido .Se mecen dramáticamente atados a la nada .La soledad los abraza. La soledad que finalmente caerá con ellos. Y yo ,los miraré con la sonrisa dibujada en mi cara.-

Julia del Prado


Buzón

La carta del abuelo fue hallada en ese buzón luego de años, por uno de sus nietos. Con esa letra caligráfica tan clara. Le hacía recomendaciones a la abuela de los hijos. Recordaba sus travesuras. La trataba de Mi señora. Con respeto. Dejaba en ella consejos de como debía llevar la economía del hogar.

El nieto rompió a llorar. Sólo conoció al abuelo por referencias y por un retrato que cuidaba aún su casa.

La carta queda ahora en silencio como trasto viejo en un baulito, junto a las cenizas del nieto. Alguien de vez en cuando la lee.

MANUEL CUBERO


METEORITO 2º

LLUVIA

 

Rompió la noche el azul amaneciente.

Abrió el cielo sus puertas hermanando cielo, tierra y mar.

Sólo el fuego, escondido en los negros antros del Olimpo, salvó su identidad.

Rojo y blanco sobre el lábil azul rompieron el negro infinito del poniente.

MANUEL CUBERO


“FANTASMON”

 

Durante toda la eternidad se arrepentirá de haber intentado imponer su  espectral autoridad ante  aquel diablillo incorregible.
 
Fue sólo un ensayo. Una caricia de aire en el rostro del muchacho y una sonrisa espectral lanzada desde la oscuridad. Desde aquella noche, el niño, armado de un tirachinas, lo persiguió incansable por todos los rincones de la mansión:
 
-Espera, espantajo. ¡Cuando te pille te vas enterar de lo que vale un peine!
 
Aún hoy, años después, sigue preguntándose qué pecado cometió para convertirse en el más desgraciado de los fantasmas que poblaban aquel caserón.

Mainak Adak


                                                          Pareja

 

“Me iré. No puedo vivir así.”

Me dice Maite sin titubeo. Maite----- mi pareja de vivir juntos.

Se pone la falda roja. Su pelo está volándose por el fresco. Se queda maravillosa.

El rojo se está rompiendo y volando en mi alma como un ciego:

“¡Qué! ¿Por qué? Estás muy emocional, mi amor.”

“Pero no puedo quedarme así. Me parezco a un pájaro . Sigo volando desde mi nacimiento y estoy errando interminablemente. No tengo ni casa, ni siquiera identidad…”

“Para ser liberado de la boda, quisiéramos vivir en esta manera. ¿No? “

“Pero nunca te he forzado a casarnos. Nunca. Me voy mi amor…”

 

Ella está yéndose. Desde el balcón estoy viendo su partida. Mientras me estoy moviendo hacia atrás, estoy enfrentándome a la tela de su pintura incompleta. Hay muchos colores brillando --- azul, verde, amarillo, blanco y entre ellos, el rojo,  se queda extendido aquí y allí con su brillo suave. El rojo es el favorito de Maite.

La pluma, la ala, el árbol, la cara de una chica, el cuerpo --- está flotándose todos de ellos. Siguen volando como hilos en una niebla excesiva de colores. Este flotar, este volar son pintados por Maite, los ha pintado hasta este día, ha participado en exposiciones y los ha vendido. Me ha puesto en esta flotar, este volar y se ha ido.

No deseaba flotar, ni flotar, ni volar nada más.

De extender su rojo favorito, se ha perdido en rojo…

---ºº---

 

 

 

 

 

 

Mainak Adak//Ciudad de Calcuta, India

 

Estrofa

 

Como siempre, los niños pobres están trabajando y haciendo ruidos en el túmulo de desechos. La mayoría de ellos tiene entre ocho a diez años. Sabemos la razón por la que ellos se juntan aquí. Pero, ese hombre de jeans y camiseta blanca queda mal metido en el equipo de estos pobrecitos. Su pelo está desarreglado; aún su pantalón está sucio. Para satisfacer mi curiosidad, voy al túmulo y le pido:

“¿Qué buscas?”

# “¡Dónde se ha perdido, no sé! Desde muchos días, sigo buscándolo.

“¿Qué es eso? ¿Qué estas buscando?”

Él no me da respuesta y se mueve.

# “¡Ah! ¡El poeta, usted mismo! Tengo todos sus libros.”

“Aun no he tocado la pluma hace mucho tiempo.”

# “Aunque usted es poeta. ¿Qué está buscando allí?”

“Las estrofas de esa poesía que aun no he podido escribir.”

 

STELLA MARIS TABORO


STELLA MARIS TABORO

 

Noche azabache

 

Volvió la noche azabache, las estrellas se ocultaron dentro de las nubes, mientras el viento juega en mis cabellos. Igual mueve los pétalos y el rocío hace equilibrio. Pero mis lágrimas ruedan, trasparentes por mis mejillas. Escucho a los árboles plateados de luna, buscando consuelo.

 

Y por el viento

 

En una callecita curva, una daga de viento llegó hasta los bolsillos de mi viejo abrigo. Mis manos se refugiaron en esos abismos. Descubrí que uno de ellos estaba descosido en su hondo fondo. Usé las pinzas de mis dedos para buscar un pequeño objeto que se deslizó por el agujero. Palpé un frío metal. Al rescatarlo, vi que era la medallita de comunión de mi madre.

 

Incienso

 

Era un atardecer de azahares. Su tapiz de aroma voló a mis manos. Se confundió con el incienso que emanaba del libro que estaba leyendo. Era de mi abuela. Antes de irse de este mundo me lo entregó para leerlo a mis hijos. Ella siempre me contaba las leyendas árabes que allí estaban. Sus hojas aún contenían el incienso que mi abuela usaba para no despertar, en mí, sueños terroríficos.

 

Salvada

 

Me pareció escuchar un sonido de cascos. Venía de lejos. La tierra retumbaba con esos corceles que al galope se acercaban relinchando. Cerré las puertas y me escondí debajo la cama. Una luz refulgente entró por la ventana, los jinetes estaban incendiando el galpón, pensado que allá estaba. Ni sospecha hubo. Yo escondida estaba temblando, mientras ellos se alejaban.

 

Silencio 

 

Está en calma el día, hay silencio de árboles. Sus hojas se mueven silenciosamente. Silencio hacen mis manos aunque sus dedos bailan. Silencio mi cuerpo que se contornea. Silencio el libro que estoy leyendo. Silencio hace mi soledad, que te extraña. Pero hay un silencio que es el que más me gusta, es cuando tu alma callada mira por tus ojos mansos. Silenciosamente se mueve tu alma hacia la mía.

 


Sin dudas...

 

Esa burbuja está en la piel de la noche hechizada.

Su aroma a jazmín es inconfundible. Ella llega dibujando vibraciones alrededor de un candil que emerge de la hondura del cielo. Un lenguaje de cortinas murmura su nombre.

Ella avanza como una melodía sin destino. Brillan sus ojos claros y camina con osadía sensual.

Fulgores de hoguera debajo de su falda plateada y un viento deseoso aviva su despertar. Y ella se vuelve luz, esplendor canta y danza. Sólo espera que el sol no esté…

 

Ely Weitzmann


A veces nos llevamos mucho por darle forma difícil a lo que hacemos y creemos que eso es profundidad, pero un buen escritor, puede ser profundo con palabras sencillas.

Patricia Schaefer Roder


5 MICRORRELATOS (V)
CERTEZA

“¡No puedo vivir sin ti!”, dijo rogando. “Así es”, respondió, mientras la bala le atravesaba el corazón.
...

FIN

Al abrir los ojos, el mundo ya no estaba.

OBSESIVO

Malasuerte por error se levantó del otro lado de la cama. Ese día todo le salió bien.

META

Cuando al fin alcanzó la perfección, sonrió y se dejó llevar al otro mundo.

ESPERA

Quince años preparándose para salir del suelo y cantar. Cuando llegó el momento, la chicharra estaba afónica.

JULIA DEL PRADO

En mi redondez naranja me acurruco para dar brillo a la pachamama y lucir mi pico que los dioses me dieron. Así luzco mi esencia y mis ojos color caramelo te miran para unir la curva del camino . No nos maltratemos. Vale la pena el trazo de ambos en consecuencia. Vale nuestro filtro en redondez. Trabajemos en versos de natural pluma Asi nuestro camino se elevará y la pachamama agradecida crecerá

    

Rolando José Di Lorenzo

Rolando José Di Lorenzo
 
 
El juego

Él tenia un juego con el tiempo: Este, le hacía creer que aquellas noches de juventud, que realmente, fueron iguales a otras noches iguales y que ...a la distancia parecían fabulosas: existieron y fueron únicas e irrepetibles. Que aquellos momentos, no se parecían a nada que hubiera pasado después, e insistía tanto en ello, que él comenzaba a creerlo. Le gustaba el juego, pero cuando éste terminaba, se daba cuenta de que lo único irrepetible había sido su juventud

Gabriela Rivero


En este tiempo líquido/donde la masa desea/ relojes derretidos/ que no indiquen horas/unos senos turgentes con cereza de postre/que la piel se mantenga tensa y tersa/al igual que las nalgas/envejeceré/escuchando el silencio/y adentrarme en el vórtice de la incertidumbre/perderé en un acto/ la prejuiciosa vergüenza/para tatuarme paisajes con manzanas y Adanes/o quizás la Gorgona/ que duerme en mi espejo//
Y si a un tiempo fecundo/mis tatuajes de sangre/no describen certezas de una vida completa/seguiré el canal de ese río/ que se agita y no muere//
Me transformaré en gota/la misma/ que no duda en ser nube/y en lugar de clavar guillotinas al cielo/ porque la piel se cae/ porque las nalgas mueren/regreso al polvo convertida en roble/que digno sería/ sentir/ que esta piel se ha estirado/desteñido/porque ha vivido/ con la ductilidad de la arcilla en un jarro/y la pasión del chorrillo que hasta su muerte/corre///

Daniel Paredes

Día de pesca


Recién amanece, y mi padre prepara las cañas y los anzuelos. Debe de ser domingo, o a lo mejor sábado o feriado, porque no voy a la escuela.
Mi vieja calienta el agua del mate mientras corta mezquinas rodajas de pan para tostar. También es mezquina el agua de la pava, que ya está a punto de hervir. Le agrega un chorrito de la canilla y ceba el primer mate. Pero a ése hay que escupirlo porque hace mal, y entonces lo echa en la pileta de lavar los platos.
El silencio es un ahorcado que cuelga del techo. A veces mi padre me pregunta alguna tontería, para que yo no note que algo anda mal. Mi vieja, en cambio, ha decidido callarse. Tal vez no le interesa que yo me dé cuenta de que anoche pelearon, o quizá piensa que mi intuición de niño ya me ha puesto al corriente. Ha dejado una taza frente a mí. Ha mirado la taza sin verla. Ha gruñido la palabra "caliente".
Empiezo a tomar la leche de a sorbos cortos, cuidando de que no se me salga por la nariz. El último trago baja con esfuerzo. La nuez de mi garganta es un palo de mortero machacando el líquido que se empecina en volver.
Mi padre trajo una palangana y una toalla, y cambió la hoja de afeitar. Se pasa la brocha con espuma por la cara. Mi madre le alcanza un mate; después saca los panes del tostador y los unta con una finísima capa de manteca.
Yo ya preparé los riles y voy a juntar unas lombrices. Todavía no termino de dar la segunda palada, cuando mi padre irrumpe en el patio y agita un brazo por encima de la cabeza.
El mate vuela lentamente, y yo lo veo rebotar contra la pared del bañito viejo. Es un golpe seco, hiriente, el que se oye. A veces —ahora por ejemplo— me parece que vuelvo a oírlo.
Mi vieja no se atreve a quejarse, o acaso tantos años de convivencia la han resignado. Y por eso se calla y mira el piso y camina hacia el mate de lata, que en adelante tendrá un abollón más. Yo vuelvo la vista sobre mi pie que empuja la pala dentro de la tierra. Y estoy pensando que a lo mejor el mate estaría demasiado caliente o lavado o muy corto o muy largo. Pero no es fácil entender.
Mi padre ya ha puesto en marcha el 4L y pisa el acelerador, muy suave, como diciendo "el problema no es con el auto".
Levanto la caja de pesca y el mojarrero. Envuelvo el tarro de las lombrices con un diario y me acerco a mi vieja, que ya arregló el mate y está sorbiéndolo de pie, contra la cocina, de frente a los azulejos. Me despido tímidamente, y ella, sin mirarme, me suelta un "chau" ahogado. Oigo roncar dos veces la bombilla y cierro la puerta de calle.
No recuerdo si aquel día pescamos algo.

Flavio Crescenzi


Del arco iris el ojo es sutil flecha; la lluvia, el motivo en punto del disparo. Una estampida de aire y cromatismo evita todo acierto, todo impacto con la seda o con el hierro que la forja, deja al arquero definitivamente sin su blanco.

Humberto Manuel Botana

¡¡¡¡¡¡Qué nostalgia!!!!!!!!,
recuerdo los carnavales en el club San Lorenzo sobre la Avda. La Plata, donde
robé en los sesenta un beso bajo los tablones de la cancha de futbol. A veces
paso por el súper Carrefour que hoy ocupa ese predio y entro sólo para sentir
aquella emoción y me quedo absorto donde está hoy la panadería ( imaginando el
mismo lugar de entonces) viendo volar a mis dieciséis años llenos de adrenalina
y las voces Gigliola Cinquetti, Los Panchos, Charles Aznavour y tantos otros.

Hace nada más que cincuenta años!!!!!! que lo
parió mendieta, debió ser fuerte ésa emoción ya que la recuerdo como si fuera
ayer, la siento en la piel y por un segundo mejor dicho milésimas de segundo la
alegría llega a las más recónditas partes de mi cuerpo.

Eran quince minutos no más y volvíamos a las
pistas descubiertas, ella acomodándose el vestido para que la mirada
escrutadora de la madre notara lo menos posible las consecuencias de la
"chapada" y nos íbamos despidiendo con un "nos vemos
mañana?"que le decía con no disimulada ansiedad y la respuesta enmarcada
con una picara sonrisa " puede ser, si mi mamá me trae".

Ahí quedaba todo, no existía facebook,
celulares, twitter, todo quedaba librado a la suerte o al destino, era una
moneda al aire, que muchas veces me caía de canto. Te reunías con la
"barra" de amigos, risas anécdotas, y si te veían ensimismado porque
no participabas te entraban a cargar porque se daban cuenta que te habías
pegado un metejón. Y así desandábamos las cuadras a pie de Avda La Plata y
luego Caseros, para volver a la esquina del barrio.

Volvías al día siguiente con toda la emoción,
el corazón latiendo, con la mejor camisa, que siempre estaba gastada pero
limpia y planchada, afeitado con brocha y jabón, sin desodorante y solo algunas
gotas prestadas por un vecino de "Colonia La Franco-Inglesa), y ella no
iba................y el mundo se detenía y empezabas a dar vueltas y vueltas,
era una noche perdida, era un golpe de "nocaut", recién a la tarde
siguiente con el desafío al futbol sobre la calle empedrada, y la alegría
indescriptible de reventar con un palo de escoba una válvula de presión de agua
de los bomberos y disfrutabas por diez minutos bailando en el chorro que salía
de la vereda con fuerza y se elevaba al cielo, la sirena del autito policial
terminaba la fiesta y a correr...

El Sábado todavía con esperanza paseabas la
mirada buscando a la "Mary" que era lo único que sabías de ella, más
allá de haber sentido el corpiño armado con alambre, y el golpe final, la
descubrías al terminar la noche bailando los lentos en una baldosa con un flaco
al que odiarías por toda la eternidad, bah, no tanto, solamente hasta el
próximo carnaval que renovaría las esperanzas.

Milagros Rodríguez


Hoy la ciudad camina sobre brumas, una fina lluvia se agudiza hasta convertirse en púas, el viento juega en remolinos revolviendo los charcos que se forman junto al cordón de la vereda.
Todo dado vuelta en mi ciudad, igual que los paraguas, igual que las ideas, todo cambiante y cambiado. Soy parte del paisaje y aunque de repente saliera el sol, aún estaría dentro de la bruma con la ilusión a punto de claudicar, como este paraguas made in Hon-Kon...made in...made in… Con el cinturón de la angustia cada vez más ajustado a la garganta. Todo se achica, todo se esfuma, la única flor que crece y se multiplica es la INJUSTICIA .Soy parte del paisaje ¿soy parte de las decisiones políticas de nuestro país? Allá va otra persona, con el rostro más gris que este día gris, tiene el paso cansino de los que no saben a dónde van ni qué hacer, ahí dobla la esquina un perro esquelético, arrastrando una bolsa de polietileno, tratando de abrirla a dentelladas, un
gorrión lo sigue, queriendo picotear lo más pequeño, a pocos pasos, alguien manotea con avidez un tacho de desperdicios ¿dónde estará el reverso del hambre? ¿dónde la siembra cuando la siega nunca para? Camino en círculos, con una sensación de malestar parecida a la del insecto ante la sospecha del pie aniquilador, con un humor descompuesto de fiera acorralada.

Si la razón es la materia del universo, vale pensar que lo que está contaminado es el universo? Tenemos cara de muertos ¡ Oh Hamlet!, pero no estamos muertos aún.

Milagros Rodríguez


Hoy la ciudad camina sobre brumas, una fina lluvia se agudiza hasta convertirse en púas, el viento juega en remolinos revolviendo los charcos que se forman junto al cordón de la vereda.
Todo dado vuelta en mi ciudad, igual que los paraguas, igual que las ideas, todo cambiante y cambiado. Soy parte del paisaje y aunque de repente saliera el sol, aún estaría dentro de la bruma con la ilusión a punto de claudicar, como este paraguas made in Hon-Kon...made in...made in… Con el cinturón de la angustia cada vez más ajustado a la garganta. Todo se achica, todo se esfuma, la única flor que crece y se multiplica es la INJUSTICIA .Soy parte del paisaje ¿soy parte de las decisiones políticas de nuestro país? Allá va otra persona, con el rostro más gris que este día gris, tiene el paso cansino de los que no saben a dónde van ni qué hacer, ahí dobla la esquina un perro esquelético, arrastrando una bolsa de polietileno, tratando de abrirla a dentelladas, un
gorrión lo sigue, queriendo picotear lo más pequeño, a pocos pasos, alguien manotea con avidez un tacho de desperdicios ¿dónde estará el reverso del hambre? ¿dónde la siembra cuando la siega nunca para? Camino en círculos, con una sensación de malestar parecida a la del insecto ante la sospecha del pie aniquilador, con un humor descompuesto de fiera acorralada.

Si la razón es la materia del universo, vale pensar que lo que está contaminado es el universo? Tenemos cara de muertos ¡ Oh Hamlet!, pero no estamos muertos aún.

Susana Amoroso Scalone

Con el fondo de la música del Concierto de Aranjuez,
recuerdos turbulentos aparecen.
La primera mirada, intensidad de la búsqueda incansable cada vez más dulce, deseos, mirarse, entibiarse llegar al intenso calor de cuerpos apasionados, caricias,
labios y besos, y falta mucho. Ah... emociones que no se olvidan. Todo se
acrecienta como en un enorme mar lleno de sentimientos. Persiste toda la vida.
Cuando llegamos a la plenitud de lo que quisimos, amor y deseos sin límites,
maravillosos perfumes y sonidos nos invaden; no hay más barreras. Soñamos que
no habrá más. Dos seres embriagados en la vida, la realización perfecta, todos
los sentimientos en uno: AMOR

Amalia Zacoutegui

SOMBRAS

Jirones de piel, desasimientos, como de noche desgastada en la desmesura
naranja del fuego, que se asoma y nos canta.
Amanecer volviendo azules, aliladas, fantasmales las sombras sigilosas que
traman y me sueñan.
Volverlas puro incienso, el humo susurrado que escapa de la pira,
huyendo de la muerte su infinito destierro de ecos fugitivos.
Sombras que danzan tribales y remotas en el oleaje de todo el dormir,
acuciadas por todos los adentros, en la unísona molienda de la nada.
Serán sollozos, odios antiguos, fragilidades que en el aire, de pronto, se
suicidan.
Orquídeas de luz sangrarán sus corolas, sus mordiscos salvajes en esa tierra
incierta y brumosas, vueltas olvido, derrotadas, ellas, las sombras, caerán
como un diluvio de semillas sin fe entre las piedras.

Juan Carlos Lozano

Cada día....


Perece
extraño que soñemos con mañanas.... que recordemos pasados.... que tengamos la
cabeza en cualquier parte.... Los ojos mirando hacia otro lado.... Porque cada
día.... Es una pequeña muestra de nuestras vidas....
No vivimos
la meta de mañana.... no vivimos los buenos viejos tiempos.... no vivimos lo
que no tenemos y deseamos tener.... vivimos lo que somos.... cada día.... día a
día... instante a instante... segundo a segundo....
El pasado
ni siquiera es historia.... es apenas un rayón en la tela del recuerdo.... el
residuo que quedó después de haber vivido...... El mañana es una mentira......
quieren conformarte diciendo que si no lo lograste hoy... mañana lo
lograrás.... Pero tú estás aquí, ahora.... Eternamente presente en el presente
de cada día.
La
verdadera esperanza consiste en el hecho de que aún..... NO probaste todas las
opciones.... no mostraste lo mejor que tienes.... no lo hiciste todo.... No
agotaste todas tus fuerzas, tus energías, ni tus recursos.... Aun tienes
resto.... Tienes algo para hacer.... Algo para dar.... Algo que brindar....
Porque si ya hubieras dado todo, hecho todo, agotado todos los recursos que
posees..... Entonces no habría esperanza alguna....
La esperanza
no vive en el mañana...... La esperanza vive dentro de ti...... Nada vive en el
afuera... ni en ninguna otra parte..... Todo vive en lo que eres, y en este
especio al que le llamamos..... cada día...
De modo
que yo, tengo fundamentos sólidos para creer en tu persona..... quien quiera
que seas.... y estés donde estés.... No son las teorías de las ciencias, de la
razón o de la lógica quienes ofician de salvadoras..... Toda razón y toda
lógica, tiene su raíz en premisas o principios no debidamente comprobados.....
¿que diferencia hay entre la ciencia y la fe si todas las verdades son
transitorias, y con el tiempo caen siendo reemplazadas por otras nuevas?......
La diferencia es que ambas son partes de ti..... partes que se
complementan..... que se encuentran.... que interactúan... que te constituyen y
te construyen...... Cada día...
Porque lo
sepas o no......Estas siendo cread@ en este mismo instante...... Estas
aprendiendo, estas creciendo, estas cambiando, estas eligiendo..... No eres una
cosa muerta.... sino en ser viviente auto-desarrollándose..... Y en eso radica
toda esperanza..... Porque toda esperanza está puesta en ti...... No eres tu
pasado.... No eres tu información... no eres tu trabajo.... no eres tus títulos....
ni eres tus trofeos.... cualesquiera que ellos sean.... No te aferres a tu
atuendo.... porque tarde o temprano tendrás que mudarte de ropa......Se fiel a
ti mismo.... Se tu propio ser.... Porque eres un ser nuevo..... Y en eso radica
la esperanza.....Cada día...

Peumangen Felepe Awka


Ignoro, ignoro, ignoro.
-¿La amás?
Un silencio acude a sus palabras, las envuelve. Cierra el
grifo de las letras, apenas gotean algunas emes o puntos suspensivos, se podría
decir que está su razón en coma, en una coma, en un espacio de separación,
entre ambas tal vez, una explicación. Un silencio acude, silencio de lengua
estática, dedos comprimidos y labios secos.
-Yo no sé si la amé, sé que vivía para ella, que la
esperaba, que cada sacrificio me convertía en una especie de héroe, que los
proyectos eran un horizonte de reconfortantes momentos, una Paraíso prometido
entre nosotros, íntimo.
Había, habíamos hechos planes, tontos muchos, pero nos
gustaba jugar a pensar que era de otro modo, teníamos todo en nuestros deseos y
lo disfrutábamos con una enorme inocencia.
Luego, porque existen los luego, fuimos cumpliendo
metas, vivimos juntos y el dinero no alcanzaba, pero vivíamos juntos. Todos los
espacios gigantes en donde pensábamos felicidad se fueron estrechando a un
departamento, una pieza y la realidad de tener que adaptarnos.
El sacrificio se convirtió en obligación, el valor del
héroe se fue convirtiendo en un deber mundano. Sus desnudos, la cena, hacer el
amor, reír, se fueron convirtiendo en levantarse, comer, sexo y discutir; me
pregunto ¿Por qué? ¿Cómo?, la atención, la idea de eternidad, las promesas que
terminan en "Para siempre" se vuelven nada y te digo, cuando las
palabras que tienen demasiado sentido se vuelven nada es porque ya está todo
perdido.
Se asume la perdida, pero primero están los engaños,
luego de los engaños la indiferencia, luego las fantasías, los lamentos y por
último ningún recuerdo genera felicidad y el amor lo que se creyó amor se
vuelve temor, posesión, algunos hombres optan por simplemente conformarse con
estar con alguien como quién tiene un perro y le coloca una correa, a mí se me dio
por no hablar, dejé de contar mis cosas más comunes y dejé de escucharla. No sé
si fue amor, creo que fue un noviazgo que pudo haber sido bello de haber
quedado en una promesa inconclusa.
No sé si amé, no sé si fue amor del amor y de las
promesas de Paraíso forjado por dos, no sé si es un poco una exagerada
necesidad de sentirse único, no sé qué es. Podría decir que crecí, que la
inocencia se fue, que la más bella promesa es la que uno se hace a uno mismo,
que el amor cuando se cree como amor lastima y cuando se asume como palabra,
como experiencia, enseña.
Convencido de no saber se plantea su ignorancia, amar o
no amar, estar consciente de ello lo convertiría en fracasado, ya posee
demasiados fracasos, mejor no saber y ser ignorante y dejar la puerta abierta a
seguir aprendiendo y si es posible en algún momento poder decir -Si, amé.
Se acuesta, con sus manos dibuja corazones en el aire,
sonríe pensando en ella, sus ojos se humedecen, cuanto duele ignorar, duele por
ignorante o duele por saber que no saber está totalmente teñido de silencios
que duelen. Otro engaño más, otra verdad que se fuga en una noche de corazones
que se disuelven en el aire.
Gorrión de papel.

Ana Lucía Montoya Rendón

ÚLTIMA EN SABER...



He sentido los pies descalzos y mi alma brincando por paisajes pedregosos. He visto a la desolación tendida sobre bordes de eternos caminos. He vestido la desnudez de mi Ser, aún estando cubierto con un traje hecho de refulgentes hilos de fuego que al contacto con mi piel se hicieron denso llanto. He sentido que se diluyen mis ideas, que rebosan como copa de ansiedades infinitas. He sentido cómo se me va la vida en cada expiración y no puedo hacer nada. He sentido anudados mis puños, y mis dedos hechos garfios, se enredan y se pierden entre los deseos de un mágico encuentro. Me he vuelto mil veces torpe y mil veces he caído. He caído desde lo alto de mi ego derrotado. He caído sobre mis ilusiones hechas puntas de cristales rotos. Sí, mil veces he sentido que me elevo como ángel, y mil veces he caído desde un cielo que invento cada día hasta el fondo de mi infierno cierto. He querido ser agua de algún río corriendo libre entre las peñas, golpeando con brillos diamantinos la cara ruda de las piedras y de su archivo. He sentido el vértigo cuando me asomo desde el filo del aprisco hasta los oquedades de mi sino. Enloquezco en lo alto del Monte de la Soledad retando al vacío cuando intento cancelar mil historias echando al aire las páginas de mi libro de la Vida, tan magro, tan pueril. Y me impongo ante los fantasmas que he creado, y todos se vuelven hacia mí como ejército enemigo. He cabalgado mis miedos, fustigado a mis anhelos para que rompan las cadenas. Los he empujado hasta la celda donde vive lo que queda de mí. Así, siempre he estado suspirando, rogando algún abrazo. Y he gritado, llamando a alguna sombra de aquellas que cuidan a los niños para que arrope mis tormentos. Mas en medio de tanto intento he entendido que mi voz no tiene eco ni mi aliento tiene vaho, pues el espejo en que me miro siempre está brillante como lago. En él me miro, me observo y me veo tan gris, tan descolorida, tan desdibujada. Y me toco. Las yemas de mis dedos recorren los contornos de mi rostro, de mis senos, de mi vientre, de mi celo y me entero... Sí, me entero que hay una mano recorriendo una mortaja, que detrás de mil cortinas, un coro de dolientes canta algún réquiem... Sí, me entero que fue tanto lo que La he llamado ,que hace tiempo Me llevó y no me había dado cuenta.
LLUEVE


Suave repiquetear de gotas en el techo. Llueve .Llueve y el golpeteo se vuelve mas fuerte, más intenso. Aguacero que cae sin previo aviso. Me sobresalta un trueno. Pero me quedo extasiada mirando la lluvia. Miro las gotas que chocan en la tierra, son dardos de agua que se estrellan y deshacen convirtiéndose en charcos.
La brisa ya es viento que agita las ramas como despertando el letargo de los árboles jóvenes que se balancean como esquivando las gotas de la lluvia que bañan sus troncos. Llueve y la tierra agradece con aromas de tierra mojada. Aspiro ese aroma. Ese peculiar perfume que emana de la tierra.-Llueve en mi barrio. Llueve en mi ciudad.-
El reencuentro


Perdoname mi entrada por sorpresa, no tenía cómo comunicarme. pero una circunstancia no iba a frustrar lo nuestro. Teníamos planes, sueños, es cuestión de adecuarlos y continuarlos.
Mirá hoy, charlamos como en los viejos tiempos. Fue una noche hermosa, quién diría, tan pacífica, a pesar de la multitud. Se pierde la sensación del tiempo.
Lo que llama la atención es la cantidad de perros sueltos. Todavía es apresurado pensar en quedarme, aunque quisiera, pero quién sabe cómo lo tomarán acá. Así que hoy tenemos que despedirnos. El sábado hay luna llena, podríamos salir a caminar un poco. Hasta entonces, querida. No hace falta que me acompañes, yo cierro.
El hombre le dio un beso, cerró, tomó la pala y volvió a tapar la fosa.

Sebastián Olaso

Catálogo de errores XXIII




Que el mal de muchos sea el mayor consuelo. Que el mal de muchos nos habilite lo absoluto. Digamos, pregonemos, postulemos, decretemos que nadie puede nada, que todos vamos a sufrir, a morirnos, a fracasar, a luchar sin recompensa. Entonces podré entrar en la burbuja, invitarte a dormir para ya no despertarme. Vamos. Vamos a matarnos de vida natural. Que siga tocándonos el número sin premio, el naipe más inútil, la taza rajada, el plato roto, el muñeco sin cabeza. Qué más da. Quién da menos. Dejemos que naufraguen todos los aviones, que los cantantes queden huérfanos de cordura vocal. Matémonos así, cobardemente, escapémonos del dolor físico, de la agonía moral, de la peste social, de las iras del amor y de los amores que se irán. Celebremos el insomnio a lágrima podrida, el temblor en el pecho, en las venas, en el epitafio de aquellas alegrías que no eran más que máscaras. Vamos, reparemos todo el absoluto bajándonos del barco, descarrilando el barco, haciendo el amor, la muerte, el escándalo, la traición con el barco. Cometamos desauxilio, eutanasia, infuturo, antilucha. Dejemos que nos tiren a la zanja porque así no se puede. No se puede seguir. No se puede empezar. No se puede hacer más que lo que no se perdona. Seamos los líderes de un movimiento sin danza. De una quietud sin ojos. Seamos los fantasmas que nadie quiere ver, ni mostrar, ni imitar, ni salvar. Dejemos que todos se arrinconen, se abracen, se enamoren de la vida. Dejemos que el absoluto nos deje sin boletos. Que el mundo nos deje sin maletas. Que la salida de emergencia sea la única salida. La única salida de muchos. Que nuestra rueda rota sea el mal de todos. Que nuestra palabra maloliente los espante. Los decida a latir. Los consuele por los ciclos de los ciclos. Que así sea. Y que así sean.

Sebastian Gabriel Barrasa

Tentaciones


Hay dos clases de personas. No; son tres clases de personas. No: cuatro. Cuatro clases de personas.
Están los que van por la vida sin darse cuenta de las tentaciones. Les pasan por delante y no las ven.
Están los que van por la vida, ven las tentaciones, pero las esquivan, y se dicen qué horror y se inventan religiones y esas cosas.
Están los que descubren las tentaciones, las aceptan y las aprovechan.
Y están, estamos, los que van por la vida buscando, inventando, descubriendo, mostrando las tentaciones. Invitándonos a jugar.

SEBASTIÁN BARRASA

QUIÉN SOSTIENE LA LÁMPARA


El genio sabe que Aladino va a frotar la lámpara. Lo sabe, porque es genio.
Y porque es genio, sabe también cuáles son los tres deseos que Aladino va a pedir.
Es más: no son deseos de Aladino; son los deseos del genio y él se los transmitió a Aladino para que los pida. El genio materializó a un muchacho llamado Aladino para satisfacer sus propios deseos. Hace lo que quiere y lo hace cómo quiere, porque para eso es el genio.
El genio es un hijo de puta.

Y vos… me hacés creer que soy yo el que maneja la relación.

MARITZA GOMEZ CRUZ

Mi viejo Chevrolet del 95 llegó renegando a una intersección de mucho tránsito, se paró y no hubo modo de que diera un solo paso adelante. Después de revisar cuidadosamente todo lo que pudiera ser reparable por mi inexperta mano y comprobar que no había solución, llamé a la grúa (el mecánico se había negado tajantemente a desplazarse hasta donde me encontraba). Una vez que ésta cargara con mi traste, comencé a llamar a familiares y amigos, en procura de un raid hasta mi casa; pero unos no podían, otros estaban trabajando, etc, etc. Desolado, constaté la vaciedad de mi bolsillo: definitivamente no tenía dinero suficiente para un taxi, y en la casa menos ( hasta el puerquito alcancía había sido alevosamente sacrificado en días de mucha agonía económica). Así que sólo me quedaba una opción, la más económica: el bus. Por suerte, tenía registrado en el celular, de épocas aún más difíciles, el número de Miami Dade Transit, que es la entidad que te brinda información acerca de los recorridos, los horarios, las tarjetas easy transit y todo lo que tenga que ver con el sistema de metrobuses de la ciudad. Así que llamé y recibí los datos que necesitaba para trasladarme hasta mi hogar en un flamante autobús de la red urbana. Qué calvario!! eran las cinco de la tarde cuando llegué a la parada, y a las 5 y 57 minutos fue que pude abordar la trepidante mole. Por suerte, siempre hay asientos vacíos y pude acomodar mis doloridos glúteos tan pronto me subí a éste. Con el sabroso airecito acondicionado, después de haberme "aterrillado' bajo el candente sol de la parada, me entró sueño y quedé medio adormilado, recostado a la ventanilla. El viaje prometía ser largo y la parada donde debía bajarme era la última, así que podía aprovechar. El chofer me despertó al rato con un "hey man, this is de last stop", y medio asustado por no saber bien dónde estaba, me bajé a trompicones. El bus se alejó demasiado rápido-me pareció. Entonces miré en derredor y no reconocí nada. Ya había comenzado a oscurecer, y el páramo donde me encontraba era súpersolitario, no veía casas, ni edificios, ni negocios, sólo árboles y muchísima vegetación rara. Comencé a caminar, buscando orientarme, pero al término de lo que me pareció una calle me di cuenta que me encontraba dentro de un cementerio y no pude evitar un desagradable erizamiento. Ya había anochecido del todo y yo me sentía cada vez peor. Ya no caminaba, sino que corría por todas las callejuelas de la necrópolis, pero estas sólo me llevaban a otras vías del camposanto, sin encontrar salida. Transpirado y anhelante por el terror que cada vez se hacía más intenso me parecía que estaba en una carrera de obstáculos, pues ya no solo corría por las calles, sino a campo traviesa, por encima de las tumbas, derribando jarrones llenos de flores. En eso vi lo que me pareció fuera un celador del lugar y corrí hacia él, esperanzado por la ayuda que podría representar, para darme cuenta, demasiado tarde que era... ! El chofer de la guagua me sacudió con fuerza y me gritó, un poco molesto: "hey boy, this is de last stop". Y yo aterricé en la acera, el bus partió demasiado rápidamente y yo me vi, de nuevo, en el comienzo del infernal recorrido.

Andrés Ruiz Segarra-España

La musa


Húmeda se propaga sobre mi piel tu sabia. Y me cubres con tu aroma, deslizándote en mi espalda, rezumando en mí tu esencia como sangre derramada, como gigantescas olas en mi manantial sin agua.
Susúrrame el frágil verso, en ese aliento que abrasa, y dejaré huir mi cuerpo, y sólo, tendrás mi alma.
Haz que de nuevo amanezca, como hiciste que temblara, como desgarraste el sueño de la noche envenenada, y si en tus dedos perezco, no me juzgues hasta el alba; hasta que el helor del viento me cubra de fría escarcha.

SEBASTIÁN BARRASA

Invaluables


Están los que valoran tus certificados de doctor o ingeniero, tus matrículas, tus licencias, tus títulos de propiedad.
Y están también, los que te valoran a vos.