Alicia Abatilli-Río de Escamas/Córdoba-Argentina


A veces creo que el dolor va haciendo crecer en algunas personas algo así como pequeñas escamas, cada vez más duras para ser penetradas.

Nada los conmueve. Los otros tendrían que saber muy bien dónde pegar para lograrlo, pero ellos se encargan que nadie lo descubra.

Cada vez que evidencian que alguien "duele", cierran esas escamas- coraza a voluntad, como para no contagiarse, para no ser vulnerables quizás.

Llegará algún día que de tanto amontonar dolor, las defensas colapsarán y ahí sí veremos cómo se van desgranando en lágrimas, hasta convertirse en un río de escamas.