Daniel Montoly

MUCHACHAS CON BAR AL FONDO


Sus pestañas aerodinámicas sobresalen en la oscuridad de los escaparates. Traspasan diestramente los altercados de los deseos que imaginariamente poseen sus fuentes de infelicidad -y son felices- las palabras que alcanzan a sobreponerse ante tal inusual sorpresa. Mirando sus labios hermosos, perderse en la furiosa luz del accidentado paisaje del nocturno boulevard.
Evas de la ancestral estirpe, diamante pulidos por el más viejo oficio frente a los ...ojos de los hombres que las contemplan. Madres del mismo fulgor del fuego que abrazamos con las manos desarraigadas del instintivo origen. Nuestros dedos escalan sus pezones -como alpinistas eróticos- deseosos de caer al precipicio de sus días.
Ellas son las mujeres pájaros sin plumas. Con largas piernas de musgo vaporoso. Magdalenas de la apoteosis nocturna, que esconden en la redondez de sus glúteos, el secreto de las palpitaciones -y en su silencio- la nomenclatura de la música.


Daniel Montoly

Thelma Kirsch


Thelma Kirsch

 

Tan sólo un relato

 

Si,

 me encontraba en un café, de aquellos que se llenan por la tarde.

 Te sentaste frente a mí con una nuez entre las manos,

 la envolvías con celofanes de caricias.

 

Eras dueño del cascanueces y yo te imitaba,

 tomé mi corazón.

 

El crujir rompió el silencio en el que masturbaste mi sueño,

 yo sangraba sobre el mantel a cuadros –quien amablemente-

escondió las manchas inesperadas.

 Tú, confeso.

 

La carne de la semilla se encontraba expuesta junto a la mía

 en esa habitación sin rincones, de diámetro indiferente;

 una crisálida a quien tan sólo yo pude inventar.

 

Fue sencillo:

 el asesinato se había consumado.

 ¿Lo ves?

 El mantel sirvió de manto a un cielo sin luna-sin azul,

 el aroma fue sonido

 y la víctima:

 esa…

¡Que más da!

Marta Guglieri


Le llevó mucho tiempo escribir esa nota, años de incesantes desencuentros, innecesarias soledades, evitables silencios e imperdonables descuidos.

 Había convivido tanto con el desamor que por momentos lo creía el único tipo de amor disponible. Un amor cotidiano, de tiempos gastados, con noches de lunas rotas, al ritmo de la insoportable monotonía.

 Pero no podía con esa amante empedernida, que la única manera de comprender la vida era a través de la pasión, que no resignaba su alma a un puñado de perdidas ilusiones, a una vida gris, con la única certeza del fracaso y la insistente sensación de un final interminable.

 Ya no había nada que pensar y mucho menos que sentir.

 

“Me fui, me fui para siempre.

 Te amaba.

 

Sonia”

 

Y se marchó, en busca de algo tan verdadero como incierto, tan desconocido como suyo.

 

Marta Guglieri

Rubén Vedovaldi


LA PREGUNTA

 

Un filósofo se mira en el espejo y piensa:

-Soy una forma sin fondo – (porque en su humano cuerpo no ve fondo)

 Entonces cierra los ojos y ahora piensa:

-Soy un fondo sin forma – porque en su humana mente no ve forma.

 Entonces abre un ojo y deja el otro cerrado. Y ahora se pregunta:

-¿Soy fondo con forma o soy forma con fondo? Porque ahora con un ojo no ve dónde termina su forma y comienza su fondo y con el otro ojo no ve donde termina el fondo y comienza su forma. No sabe qué pensar.

 Entonces se mira el rostro en el espejo Se piensa, con los ojo cerrados. Se mira con los ojos abiertos y concluye:

-Soy una pregunta abierta en sus dos extremos. Soy una pregunta que nunca empezó y que nunca terminará.

 Se pone crema de afeitar en las mejillas, se afeita, se peina, se pone el traje y sale a la calle silbando bajito una melodía cualquiera, sin pensar en nada.

 

Rubén Vedovaldi

Julia del Prado


Julia del Prado

 

MARINA DEL AYER

 

Hoy de mañana un duendecillo pone unas piedras en el ingreso de mi dormitorio. Al frotarlas viene a mí el recuerdo de un paseo a playa en esa orilla de mar, delicadeza de olor a sal.

 

Julia del Prado


SALTO

 

 

 La noche está fría y el hombre se envuelve en su manta. Su cabeza la esconde. Pretende que nadie lo vea. Sueña con ser un frejol con patas y caminar en este estado por su sala. Inicia un salto así de esa sala a la olla.

 

 

Maricel Hillairet


No existe definición capaz de completar lo que significa ser mujer, sabemos que venimos a este mundo de la costilla de un hombre, para ser amadas y respetadas por él.
Somos el origen de la vida. Somos hijas, madres, hermanas, amigas, y siempre hay alguien que reconoce en nosotras esa fortaleza innata con la que Dios nos creó.
Somos templo de virtudes que salen a la luz mientras caminamos por esta vida y más aún en los momentos difíciles nos embarga la resistencia de saber que si caemos, muchos de los que amamos caerán, y Dios nos dio la misión de mantenernos en pie por más dura que sea la batalla.
Somos Dulcinea de sueños románticos y Julietas capaz de dar la vida por amor, porque quien es Madre lo entiende, damos vida a un ser que es parte de nosotras pero a la vez es diferente y lo creamos y criamos con todo el amor que nunca pudimos sentir por nadie más. 
Mujeres, somos valientes, constantes, tenaces, impetuosas, prudentes, valerosas, vehementes, apasionadas, pasionales, sensibles, cariñosas, fraternales, bondadosas, somos lo más maravilloso de la creación.
Cuando Dios creó a la mujer su mundo obtuvo la perfección suprema.

Rubén Vedovaldi


EL NARRADOR

 

Una mosca entra por la ventana y el narrador escribe Una mosca entra por la ventana La mosca sale por donde entró y el narrador escribe: La mosca sale por donde entró. La vida sigue y el narrador escribe: La vida sigue. Cierra esa última frase entre signos de pregunta, se levanta de su escritorio y se arroja por la ventana desde el piso catorce.

JULIA DEL PRADO


JUEGOS

 
Escuché hoy la melodía claro de luna y ante mis ojos surge el tocador de mi abuela Berta. Justo un camarón inglés aparece y dice: - Ahí encima está una cajita de cuerdas. Y encima de ella unos bailarines. Tócala. Se abre. Hay chocolates de diversos colores. Me queda una fragancia y se me hace agua a la boca

MARIO MARCELO CÁCERES


Mía quería estar cerca de Dios.

Las nubes empezaron a amontonarse como queriendo ocultar la única ventana al infinito. Se sentía triste.

No se bancaba el amor.

Siempre eligió mal.

Ayer, hoy y mañana, siempre.

Llovió.

Toda la noche llovió como si alguien llorara.

Mía se puso el impermeable, salió a la vereda, se sentó en la garita de esperar los colectivos y se quedó toda la noche ahí sola,

bueno...no tanto.

Rafael Cadenas



Van de un sitio a otro midiendo, anotando, mordiendo aquí, más allá, llenos de baba de pasado, muecas, rótulos. Indician, señalan, dictan, corrigen, acosan. Ahí, dicen, está el culpable. Nuestros códigos amaestrados lo perseguirán ladrando día y noche. Ahí está, nuestros mastines olisquean el rastro sucio. Él es la mancha en nuestras baldosas. Agravia nuestra pureza. Por el mundo, siempre, con sus libros de cuentas, sus lápices perversos, sus esto sí esto no, sus autos de fe, sus pócimas vengativas, extendiendo un rojo metro sobre el cuerpo que la jauría va a perseguir.
 
 
Ahí está el que nos traicionó, dice. Escupamos, que ahí viene.
 
Espiémoslo como un solo ojo.

JULIA DEL PRADO


VAGA TRISTE

Pena tengo por el incienso con olor a sándalo y rosas rojas que pusiste en mi habitación. Se acabo. Murió. Y esa alma que no es propiamente la mía vaga triste por la casa. La veo caerse. Acudo a ella para levantarla, pero no,  no se puede. No se puede, solo en mi pupila ella surge ya en el acantilado norte que va justo a la mar. Corre, vuela. Que extraño. Ya son las 19 horas.

ALICE LIMA


FINALMENTE CAERÁN

 

He naufragado entre risas y llantos, entre luces y sombras. Con ese hastío de no saber qué hacer, de querer y no poder, o  de soltar queriendo retener. He naufragado entre frases inconclusas, de pensamientos fríos como amores antiguos. Pensamientos nocturnos, pensamientos largos, extensos que quieren  escapar hacia el infinito olvido pero se quedaron petrificados en la memoria como cuadros colgados en ambientes vacios. Y no se fueron, como me hubiera gustado. Y se quedaron pese a que están colgados y se balancean en el precipicio del olvido .Se mecen dramáticamente atados a la nada .La soledad los abraza. La soledad que finalmente caerá con ellos. Y yo ,los miraré con la sonrisa dibujada en mi cara.-

Julia del Prado


Buzón

La carta del abuelo fue hallada en ese buzón luego de años, por uno de sus nietos. Con esa letra caligráfica tan clara. Le hacía recomendaciones a la abuela de los hijos. Recordaba sus travesuras. La trataba de Mi señora. Con respeto. Dejaba en ella consejos de como debía llevar la economía del hogar.

El nieto rompió a llorar. Sólo conoció al abuelo por referencias y por un retrato que cuidaba aún su casa.

La carta queda ahora en silencio como trasto viejo en un baulito, junto a las cenizas del nieto. Alguien de vez en cuando la lee.

MANUEL CUBERO


METEORITO 2º

LLUVIA

 

Rompió la noche el azul amaneciente.

Abrió el cielo sus puertas hermanando cielo, tierra y mar.

Sólo el fuego, escondido en los negros antros del Olimpo, salvó su identidad.

Rojo y blanco sobre el lábil azul rompieron el negro infinito del poniente.

MANUEL CUBERO


“FANTASMON”

 

Durante toda la eternidad se arrepentirá de haber intentado imponer su  espectral autoridad ante  aquel diablillo incorregible.
 
Fue sólo un ensayo. Una caricia de aire en el rostro del muchacho y una sonrisa espectral lanzada desde la oscuridad. Desde aquella noche, el niño, armado de un tirachinas, lo persiguió incansable por todos los rincones de la mansión:
 
-Espera, espantajo. ¡Cuando te pille te vas enterar de lo que vale un peine!
 
Aún hoy, años después, sigue preguntándose qué pecado cometió para convertirse en el más desgraciado de los fantasmas que poblaban aquel caserón.

Mainak Adak


                                                          Pareja

 

“Me iré. No puedo vivir así.”

Me dice Maite sin titubeo. Maite----- mi pareja de vivir juntos.

Se pone la falda roja. Su pelo está volándose por el fresco. Se queda maravillosa.

El rojo se está rompiendo y volando en mi alma como un ciego:

“¡Qué! ¿Por qué? Estás muy emocional, mi amor.”

“Pero no puedo quedarme así. Me parezco a un pájaro . Sigo volando desde mi nacimiento y estoy errando interminablemente. No tengo ni casa, ni siquiera identidad…”

“Para ser liberado de la boda, quisiéramos vivir en esta manera. ¿No? “

“Pero nunca te he forzado a casarnos. Nunca. Me voy mi amor…”

 

Ella está yéndose. Desde el balcón estoy viendo su partida. Mientras me estoy moviendo hacia atrás, estoy enfrentándome a la tela de su pintura incompleta. Hay muchos colores brillando --- azul, verde, amarillo, blanco y entre ellos, el rojo,  se queda extendido aquí y allí con su brillo suave. El rojo es el favorito de Maite.

La pluma, la ala, el árbol, la cara de una chica, el cuerpo --- está flotándose todos de ellos. Siguen volando como hilos en una niebla excesiva de colores. Este flotar, este volar son pintados por Maite, los ha pintado hasta este día, ha participado en exposiciones y los ha vendido. Me ha puesto en esta flotar, este volar y se ha ido.

No deseaba flotar, ni flotar, ni volar nada más.

De extender su rojo favorito, se ha perdido en rojo…

---ºº---

 

 

 

 

 

 

Mainak Adak//Ciudad de Calcuta, India

 

Estrofa

 

Como siempre, los niños pobres están trabajando y haciendo ruidos en el túmulo de desechos. La mayoría de ellos tiene entre ocho a diez años. Sabemos la razón por la que ellos se juntan aquí. Pero, ese hombre de jeans y camiseta blanca queda mal metido en el equipo de estos pobrecitos. Su pelo está desarreglado; aún su pantalón está sucio. Para satisfacer mi curiosidad, voy al túmulo y le pido:

“¿Qué buscas?”

# “¡Dónde se ha perdido, no sé! Desde muchos días, sigo buscándolo.

“¿Qué es eso? ¿Qué estas buscando?”

Él no me da respuesta y se mueve.

# “¡Ah! ¡El poeta, usted mismo! Tengo todos sus libros.”

“Aun no he tocado la pluma hace mucho tiempo.”

# “Aunque usted es poeta. ¿Qué está buscando allí?”

“Las estrofas de esa poesía que aun no he podido escribir.”

 

STELLA MARIS TABORO


STELLA MARIS TABORO

 

Noche azabache

 

Volvió la noche azabache, las estrellas se ocultaron dentro de las nubes, mientras el viento juega en mis cabellos. Igual mueve los pétalos y el rocío hace equilibrio. Pero mis lágrimas ruedan, trasparentes por mis mejillas. Escucho a los árboles plateados de luna, buscando consuelo.

 

Y por el viento

 

En una callecita curva, una daga de viento llegó hasta los bolsillos de mi viejo abrigo. Mis manos se refugiaron en esos abismos. Descubrí que uno de ellos estaba descosido en su hondo fondo. Usé las pinzas de mis dedos para buscar un pequeño objeto que se deslizó por el agujero. Palpé un frío metal. Al rescatarlo, vi que era la medallita de comunión de mi madre.

 

Incienso

 

Era un atardecer de azahares. Su tapiz de aroma voló a mis manos. Se confundió con el incienso que emanaba del libro que estaba leyendo. Era de mi abuela. Antes de irse de este mundo me lo entregó para leerlo a mis hijos. Ella siempre me contaba las leyendas árabes que allí estaban. Sus hojas aún contenían el incienso que mi abuela usaba para no despertar, en mí, sueños terroríficos.

 

Salvada

 

Me pareció escuchar un sonido de cascos. Venía de lejos. La tierra retumbaba con esos corceles que al galope se acercaban relinchando. Cerré las puertas y me escondí debajo la cama. Una luz refulgente entró por la ventana, los jinetes estaban incendiando el galpón, pensado que allá estaba. Ni sospecha hubo. Yo escondida estaba temblando, mientras ellos se alejaban.

 

Silencio 

 

Está en calma el día, hay silencio de árboles. Sus hojas se mueven silenciosamente. Silencio hacen mis manos aunque sus dedos bailan. Silencio mi cuerpo que se contornea. Silencio el libro que estoy leyendo. Silencio hace mi soledad, que te extraña. Pero hay un silencio que es el que más me gusta, es cuando tu alma callada mira por tus ojos mansos. Silenciosamente se mueve tu alma hacia la mía.

 


Sin dudas...

 

Esa burbuja está en la piel de la noche hechizada.

Su aroma a jazmín es inconfundible. Ella llega dibujando vibraciones alrededor de un candil que emerge de la hondura del cielo. Un lenguaje de cortinas murmura su nombre.

Ella avanza como una melodía sin destino. Brillan sus ojos claros y camina con osadía sensual.

Fulgores de hoguera debajo de su falda plateada y un viento deseoso aviva su despertar. Y ella se vuelve luz, esplendor canta y danza. Sólo espera que el sol no esté…

 

Ely Weitzmann


A veces nos llevamos mucho por darle forma difícil a lo que hacemos y creemos que eso es profundidad, pero un buen escritor, puede ser profundo con palabras sencillas.

Patricia Schaefer Roder


5 MICRORRELATOS (V)
CERTEZA

“¡No puedo vivir sin ti!”, dijo rogando. “Así es”, respondió, mientras la bala le atravesaba el corazón.
...

FIN

Al abrir los ojos, el mundo ya no estaba.

OBSESIVO

Malasuerte por error se levantó del otro lado de la cama. Ese día todo le salió bien.

META

Cuando al fin alcanzó la perfección, sonrió y se dejó llevar al otro mundo.

ESPERA

Quince años preparándose para salir del suelo y cantar. Cuando llegó el momento, la chicharra estaba afónica.