fines de octubre, más o menos
En esta época ya se empieza a escuchar la frase, cómo se pasó el año, se fue volando.
Entonces imagino que nuestro tiempo es un pájaro que nunca se detiene, que vuela siempre hacia el futuro, a veces más rápido y otras veces más lento. El viento, pienso, es su amor imposible, que por momentos lo impulsa y por momentos lo frena. Imagino también que el pájaro no conoce su destino, y que en cualquier momento se encontrará con una ventana cerrada.
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Mario Capasso, Buenos Aires
DEL PENSAR Y EL ABRIR
La mujer piensa en el despertador que suena y abre los ojos. Piensa en el sol y abre la ventana. Piensa en la transpiración nocturna y abre la ducha. Piensa en el calor que hace y abre el frasco de perfume. Piensa en el café y abre el tarro. Piensa en un par de tostadas y abre la alacena. Piensa en el agua fresca y abre la heladera. Piensa en las noticias del día y abre el diario. Piensa en un cigarrillo y abre el atado. Piensa en el timbre que ha sonado y abre la puerta. Piensa en el hombre que ha entrado y abre las piernas.
La mujer piensa en el despertador que suena y abre los ojos. Piensa en el sol y abre la ventana. Piensa en la transpiración nocturna y abre la ducha. Piensa en el calor que hace y abre el frasco de perfume. Piensa en el café y abre el tarro. Piensa en un par de tostadas y abre la alacena. Piensa en el agua fresca y abre la heladera. Piensa en las noticias del día y abre el diario. Piensa en un cigarrillo y abre el atado. Piensa en el timbre que ha sonado y abre la puerta. Piensa en el hombre que ha entrado y abre las piernas.
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